Mostrando entradas con la etiqueta FAO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FAO. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de abril de 2017

La FAO sitúa la producción mundial de cereales en 2017 en los 2.597 millones de toneladas, un 0,3% menos que en 2016

Las primeras previsiones de la FAO sobre la oferta y la demanda mundiales de cereales en 2017/18 apuntan a otra campaña de relativa tranquilidad en los mercados, con una producción mundial que disminuirá solo ligeramente. Junto a unas perspectivas de crecimiento relativamente débil de la utilización, una nueva cosecha abundante hará que las reservas mundiales de cereales se mantengan en niveles cercanos a su máximo histórico.

La producción mundial de cereales descenderá ligeramente en 2017
Se estima que la producción mundial de cereales en 2017 ascenderá a 2 597 millones de toneladas, es decir, solo un 0,3 % (o 9,0 millones de toneladas) por debajo del récord de 2016, pero todavía por encima del promedio quinquenal. Sin embargo, con algunos de los cultivos más importantes aún por sembrar, los resultados dependerán en gran medida de las condiciones climáticas durante los próximos meses, así como de las perspectivas de rendimiento de los agricultores, que influyen en las decisiones de siembra.
Casi todo el descenso de la producción mundial de cereales en comparación con el año pasado se debe a la caída prevista de la producción de trigo hasta 740 millones de toneladas, lo que representa una disminución del 2,7 % (o 20,3 millones de toneladas) con respecto a 2016.
Las reducciones de la producción previstas en Australia, el Canadá y los Estados Unidos de América, principalmente debido a reducciones de las plantaciones inducidas por los precios, explican la mayor parte de ese descenso. Aunque también se esperan cosechas más reducidas en la Federación de Rusia, Kazajstán y Ucrania, las previsiones apuntan a un fuerte repunte de la producción en Marruecos y la Unión Europea (UE). Por el contrario, la producción total de cereales secundarios en 2017 se estima provisionalmente en un nuevo récord de 1 353 millones de toneladas, esto es, un incremento del 0,5 % (o 6,4 millones de toneladas) en términos interanuales. El aumento previsto debería de obedecer en su mayor parte a un incremento de la producción de maíz, que, situándose en 1 051 millones de toneladas, superaría en un 1,2 % (o 12,8 millones de toneladas) el récord del año pasado. Este aumento derivaría principalmente de un incremento repentino de la producción en el Brasil, así como en la Argentina, sumado a un repunte significativo de la producción en Sudáfrica con respecto al nivel de 2016, reducido por la sequía.
No obstante, se prevé que en gran parte dicho aumento se verá neutralizado por una reducción en los Estados Unidos, donde se calcula que la producción de maíz experimentará un acusado descenso respecto del nivel sin precedentes de 2016. Suponiendo que las condiciones atmosféricas sean normales durante el verano del hemisferio norte, cuando se cultivará la mayor parte de las cosechas, las previsiones iniciales de la FAO sobre la producción mundial de arroz en 2017 se han fijado en 504 millones de toneladas. Este nivel supondría una expansión de la producción del 1,0 % respecto de 2016, aunque también sugiere una probable desaceleración del ritmo de crecimiento de la producción en 2017. En el plano nacional, las previsiones indican que la expansión de la superficie facilitada por el apoyo sostenido de los gobiernos respaldará aumentos en la India e Indonesia, mientras que un clima más favorable debería de contribuir a una recuperación en el Brasil y China (continental) impulsada por los rendimientos. En cambio, se prevé que se registrarán grandes reducciones de la producción en Sri Lanka, afectada por la sequía, y también en los Estados Unidos, donde es probable que los productores reaccionen a los precios más atractivos de los cultivos competidores limitando las plantaciones de arroz.

La utilización mundial de cereales crecerá a un ritmo lento en 2017/18
Tras un crecimiento relativamente fuerte, del 2,2 %, en 2016/17, se estima que en 2017/18 la utilización mundial de cereales crecerá un modesto 0,8 % hasta situarse en 2 597 millones de toneladas. Se prevé que el consumo mundial de cereales como alimento seguirá ajustándose a la tendencia de aumento gradual hasta alcanzar 1 118 millones de toneladas en 2017/18, gracias a lo cual el promedio mundial de consumo de cereales per cápita se mantendrá estable en unos 149 kg por persona. La utilización total de piensos se calcula en 927 millones de toneladas, es decir, un incremento del 0,6 % tan solo respecto de la previsión de 2016/17, lo cual indica una expansión considerablemente más lenta que el crecimiento del 3,0 % previsto para 2016/17. Según las previsiones, contribuirá a esta desaceleración la disminución de la producción de cereales para piensos en los Estados Unidos y en algunos de los principales países productores de la Comunidad de Estados Independientes, mientras que se prevé que la debilidad general de las perspectivas económicas también incidirá en la demanda de piensos. El uso industrial de los cereales también podría experimentar una expansión más moderada en 2017/18 en comparación con 2016/17, debido mayormente a un aumento menor de la producción de etanol.
Se prevé que la utilización total de cereales secundarios en 2017/18 aumentará hasta una cifra récord de 1 356 millones de toneladas, esto es, un 1,3 % más que en 2016/17, sostenida principalmente por una modesta expansión del uso de maíz como pienso y en la industria. Por el contrario, se prevé que la utilización de trigo ascenderá a 735 millones de toneladas en 2017/18, lo que representa un descenso marginal (del 0,4 %) con respecto a 2016/17. Un menor empleo del trigo como pienso es el factor principal detrás de esta disminución prevista, a causa de abundantes suministros de cereales secundarios más económicos en varios mercados importantes. La utilización mundial de arroz en 2017/18 se estima preliminarmente en 506 millones de toneladas, es decir, un 1,2 % por encima de las expectativas actuales para 2016/17. De este volumen, se calcula que 406 millones de toneladas se destinarán a la alimentación, lo cual equivale a un incremento del 1,1 % en términos interanuales y está en consonancia con el crecimiento demográfico previsto.

En 2017/18 disminuirán las existencias de cereales ubicándose ligeramente por debajo del récord de 2016/17

Habida cuenta de las expectativas de una subida moderada del consumo, es probable que en 2017 una buena producción de cereales impida un descenso significativo de las existencias de cereales en relación con el nivel récord de esta campaña. En consecuencia, la primera previsión de la FAO sitúa las reservas mundiales de cereales al cierre de 2017/18 en 680 millones de toneladas, lo que supone una disminución interanual de apenas 2,0 millones de toneladas. De confirmarse, este nivel haría que el coeficiente mundial reservas-utilización en 2017/18 se situara en el 25,4 %, esto es, ligeramente por debajo del coeficiente del 26,2 % previsto en 2016/17, pero holgadamente por encima del mínimo del 20,5 % registrado en 2007/08.
La ligera contracción de las existencias mundiales de cereales prevista para 2017/18 refleja principalmente las expectativas de una caída de 8,0 millones de toneladas de las reservas de cereales secundarios, que se ubicarían en 262 millones de toneladas. El descenso de las existencias de maíz explicaría en gran parte esta disminución, con una caída del 4,0 % en términos interanuales hasta alcanzar los 207 millones de toneladas, su nivel mínimo en 4 años. Las grandes reducciones en China y los Estados Unidos explicarían la mayor parte de esta caída, ya que contrarrestarán los acusados aumentos previstos en América del Sur y la UE.
En cambio, se prevé que aumentarán por quinto año consecutivo las reservas mundiales de trigo al cierre de las campañas comerciales que terminan en 2018, hasta alcanzar 246,6 millones de toneladas, es decir, un 2,5 % más que en 2017. El incremento previsto debería de obedecer mayormente a un importante aumento de las existencias en China, aunque al alza también debería de contribuir un repunte de los remanentes de trigo en la India.
Con descensos considerables limitados principalmente a los Estados Unidos y Tailandia, las previsiones indican que las existencias mundiales de arroz en 2018 seguirán siendo abundantes, del orden de 170 millones de toneladas. Este nivel estaría apenas un 0,3 % por debajo de las expectativas sobre las reservas para 2017 y su estabilidad relativa reflejaría en gran medida las perspectivas de una continua acumulación en China gracias a la abundante producción interna y a adquisiciones sustanciales en el extranjero.

El comercio mundial de cereales se contraerá en 2017/18
Las previsiones iniciales de la FAO acerca del comercio mundial de cereales en 2017/18 se sitúan en unos 386 millones de toneladas, esto es, un 1,7 % (o 6,7 millones de toneladas) por debajo de la estimación de 2016/17, principalmente a causa de una reducción de los envíos de trigo y de los principales cereales secundarios.
El comercio mundial de trigo durante la nueva campaña disminuirá un 2,3 % (o 4 millones de toneladas), hasta 169 millones de toneladas, debido a una reducción de las importaciones en China y la India, así como en varios países de África del Norte que llevan camino de obtener cosechas más abundantes que el año pasado. En cuanto a las exportaciones, las previsiones indican que los envíos de trigo desde Australia y los Estados Unidos disminuirán notablemente con respecto a 2016/17, mientras que se prevén ventas mayores de la Argentina y la UE. Es probable que las exportaciones de los demás exportadores principales de trigo se mantengan cerca de los niveles de 2016/17.
Las perspectivas para el comercio de cereales secundarios y arroz durante la nueva campaña están sujetas a grandes incertidumbres en esta etapa temprana, ya que faltan todavía meses para la siembra en los principales países productores.
Sin embargo, sobre la base de las expectativas iniciales relativas a las cosechas de 2017, se calcula provisionalmente que el comercio mundial de cereales secundarios en 2017/18 se situará en casi 173 millones de toneladas, es decir, un 2 % (o 3,5 millones de toneladas) por debajo de la estimación correspondiente a 2016/17.
De los principales cereales secundarios, se calcula que el comercio mundial de maíz alcanzará los 134 millones de toneladas durante la nueva campaña, lo cual equivale a alrededor de un 2,1 % (o 2,9 millones de toneladas) menos que en 2016/17; la mayor parte de esta reducción se deberá a recortes de las importaciones en varios países del África austral como resultado de la recuperación de su producción este año.
En cuanto a las exportaciones, una acusada caída de los envíos de maíz desde los Estados Unidos debería de contrarrestar con creces el aumento previsto de las exportaciones de la Argentina y el Brasil. Se calcula que el comercio de otros cereales secundarios será ligeramente inferior a los niveles de 2016/17, ubicándose la cebada en 25,6 millones de toneladas y el sorgo en 8,2 millones de toneladas.
El comercio mundial de arroz en el año civil 2018 se estima provisionalmente en 44,2 millones de toneladas. Este nivel sería comparable al pronóstico revisado de 43,5 millones de toneladas en 2017, lo cual representaría un aumento del 4 % respecto de 2016, impulsado por el repunte de la demanda, en particular en China, Filipinas y Sri Lanka.

Cuadros resumidos


FAO: la producción mundial de cereales bajará ligeramente la próxima campaña

La cosecha de cereales secundarios alcanzará un nuevo récord

La producción mundial de cereales para la próxima campaña 2017/18 podría situarse en 2.596,8 millones de toneladas (incluido el arroz), es decir, un 0,3% menos que el récord de 2016 (2.605,8 millones de toneladas), según las primeras previsiones sobre la oferta y demanda de cereales, publicadas el pasado 6 de abril por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
No obstante, los resultados dependerán en gran medida de las condiciones climáticas durante los próximos meses, así como de las perspectivas de rendimiento de los agricultores, que influyen en las decisiones de siembra.
Este ligero descenso de la producción mundial de cereales en comparación con el año pasado se debería a la caída prevista de la producción de trigo hasta los 739,9 millones de toneladas, es decir, un 2,7% menos con respecto a 2016.

Cereales secundarios

Por el contrario, la producción total de cereales secundarios en 2017 se estima en un nuevo récord de 1.353 millones de toneladas, 0,5% más en términos interanuales.
Este aumento podría obedecer en su mayor parte a un incremento de la producción de maíz (1.051 millones de toneladas), que superaría en un 12% el récord del año pasado.

Fuente: Agropopular

miércoles, 15 de febrero de 2017

La FAO afirma que los precios mundiales de los cereales siguen subiendo, pese al aumento de la oferta



El índice de precios de los alimentos básicos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) subió de forma considerable en enero, liderado por el azúcar y los cereales, a pesar de que los mercados siguen contando con abundantes suministros a nivel mundial.
Este índice alcanzó un promedio de 173.8 puntos en enero, su valor más alto en cerca de dos años, con un aumento del 2,1% respecto a su valor revisado de diciembre y un 16,4% por encima de su nivel de enero de 2016.
El índice de precios del azúcar de la FAO subió un 9,9% en ese mes, impulsado por las expectativas de que se prolongue la escasez de suministros en Brasil, India y Tailandia.
El índice de precios de cereales de la FAO se incrementó a su vez un 3,4% respecto a diciembre para alcanzar su nivel máximo en seis meses, con subidas de los precios del trigo, maíz y arroz.
Los mercados de trigo dejaron sentir las condiciones meteorológicas desfavorables que mermaron las cosechas de esta temporada, así como la reducción de las plantaciones en los Estados Unidos de América, mientras que el alza de precios del maíz reflejó principalmente una fuerte demanda y perspectivas inciertas de cosechas en América del Sur.
También subieron los precios internacionales del arroz, debido en parte al actual programa de compras estatales de la India, que redujo el volumen disponible para la exportación.
El índice de precios de los alimentos de la FAO es un índice ponderado en base a los intercambios comerciales que hace el seguimiento de los precios internacionales de los cinco principales grupos de alimentos básicos. Si bien 2016 marcó el quinto año sucesivo de descensos, el índice experimentó en enero su sexto mes consecutivo de subidas.
El índice de precios del aceite vegetal de la FAO aumentó un 1,8%, debido sobre todo a bajos niveles de inventarios mundiales de aceite de palma, junto con una lenta recuperación de la producción en el Sudeste asiático. Por el contrario, los precios del aceite de soja disminuyeron ante las expectativas de una amplia disponibilidad a nivel mundial.
El índice de precios de productos lácteos de la FAO se mantuvo sin cambios respecto a diciembre, en una notable diferencia respecto al incremento del 50% registrado entre mayo y diciembre del año pasado.
El índice de precios de la carne permaneció también prácticamente sin cambios, con un aumento en las cotizaciones de carne de bovino -resultado de la recuperación de la cabaña en Australia- compensado por menores precios de las carnes de ovino y de otros tipos.

Existencias mundiales récord de cereales

Por otra parte, los inventarios mundiales de cereales van camino de alcanzar un nivel sin precedentes para el final de las temporadas en 2017, según la última Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales.
Las cifras más recientes sitúan las existencias mundiales de cereales en 681 Mt, un 1,5%  más que su nivel previsto para diciembre y un 3% por encima respecto a la temporada anterior.
Los inventarios mundiales de trigo podrían alcanzar un nuevo récord de 245 Mt, con un aumento anual del 8,3%. Se prevé que las existencias de cereales secundarios crezcan un 0,7% para alcanzar su segundo mayor nivel registrado hasta la fecha, mientras que las existencias de arroz bajarán ligeramente, a pesar de terminar la temporada en un nivel casi récord de 170 millones de toneladas.
La FAO elevó también su estimación de la producción mundial de cereales en 2016 en 15 Mt, hasta los 2 592 millones, debido principalmente a mayores cosechas de trigo de lo esperado en Australia y la Federación de Rusia.
Igualmente, se espera que la utilización mundial de cereales, así como el comercio, sean significativamente mayores de lo previsto.
Mirando hacia adelante, las perspectivas de producción temprana para 2017 son desiguales, según la FAO. Los bajos precios llevarán a los agricultores de América del Norte a reducir la superficie sembrada con trigo, hasta su segundo nivel más bajo registrado en Estados Unidos, mientras que se observa la tendencia inversa en la Federación de Rusia.
En el caso del arroz, el exceso de lluvias en algunas zonas de Viet Nam y las precipitaciones inadecuadas en Sri Lanka mermarán probablemente la producción arrocera. Para otros cereales, parecen existir condiciones en general positivas.
La producción de maíz en los países de África austral se prevé regrese a niveles cercanos a la media, gracias al aumento de las plantaciones y mejores rendimientos tras las condiciones extremadamente secas del año pasado. Los elevados precios locales y la meteorología propicia apuntan a un incremento de la siembra de cereales en Argentina y Brasil.

Fuente: Agronegocios

miércoles, 8 de febrero de 2017

Los precios de los cereales bajan en el último trienio en España

Ante la gran oferta mundial, las cotizaciones se han reducido entre 2014 y 2017, sobre todo las del trigo y la cebada. Es un reflejo de los mercados internacionales ante la abundancia de oferta mundial. El ciclo, de momento, va a continuar.

Entre enero de 2014 y 2017, las cotizaciones del trigo blando bajaron un 16 % en los mercados mayoristas españoles, hasta 171,39 euros por tonelada; las de trigo duro, un 7,65 % (215,33 euros/tonelada) y las de cebada un 12,12 % (155,03 euros/tonelada), según ha informado la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe).
Sin embargo, las últimas cotizaciones del maíz son las mismas que las registradas en enero de 2014, si bien disminuyeron un 3,3 % respecto a julio de ese año.
El secretario general de Accoe, José Manuel Álvarez, ha declarado a Efeagro que el año empieza con pocos movimientos en el comercio de cereales “en todo el mundo” y que, según las previsiones, todo apunta a que su tendencia bajista va a continuar.
La razón es la oferta abundante de grano, con la sucesión de años de buenas cosechas, calificadas como “récords”, lo que incluso en 2016 se trasladó a España, país tradicionalmente deficitario, pero que el año pasado obtuvo una producción copiosa, según Álvarez.
Ha recordado que en 2010 se hablaba de una situación de precios al alza hasta 2020, pero el panorama se invirtió y parece que, por el contrario, ha habido un “crecimiento verde”. Algunos expertos atribuyen ese giro al cambio climático, que también podría ser una razón de la bajada de la calidad.
En el caso del maíz, las cotizaciones han mostrado más vaivenes en el último trienio, pero en el trigo se han reducido más, lo que también se ha visto influido por una menor calidad de las producciones.
Previsiones de abundancia de cereales

Los expertos auguran que el ciclo de abundancia va a continuar y, de hecho, el último informe de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha elevado sus estimaciones de producción mundial de trigo, en la campaña 2016-2017, hasta 758 millones de toneladas (9 millones de toneladas más que en el cálculo de diciembre).
Con estos aforos, motivados por el incremento de cosechas de Australia y Rusia, la FAO augura un “récord de producción” de trigo por cuarto año consecutivo.
Además, las cifras de la FAO superan a las de otros dos organismos de referencia, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, siglas en inglés) y el Consejo Internacional de Cereales (IGC), según un análisis del banco alemán Commerzbank.
El banco alemán recoge también las estimaciones de la AGPB, la asociación que agrupa a los cultivadores franceses de cereales, según la cual su cosecha de trigo blando podría alcanzar los 38 o 40 millones de toneladas en 2017-2018, lo que la situaría cerca del “récord histórico” registrado en 2015-2016.
Francia es el primer abastecedor de cereales de España, para quien también son importantes los envíos de Rusia y de Ucrania.
Amenazas en Europa

Pero Europa no debe bajar la alarma, ya que ha regresado la roya, que en 2016 afectó a miles de hectáreas de trigo en la isla italiana de Sicilia, según una nueva investigación.
Científicos de la Universidad danesa de Aarhus y del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) han dado la voz de alarma al detectar nuevas razas de la roya, un hongo que ataca y puede destruir cosechas enteras.
La FAO ha alertado de la propagación de la plaga en Europa, África y Asia

Fuente: Efeagro